El comisionamiento no es “un trámite”: es el método para asegurar que sistemas críticos funcionen como deben antes de que una falla te cueste producción.

La confusión común: comisionamiento no es “arranque”

En muchas plantas, “comisionamiento” se interpreta como “encender y ver si funciona”. En realidad, el comisionamiento es un proceso estructurado para:

Esto aplica a electricidad, HVAC, bombeo, aire comprimido, control, instrumentación, submedición y utilidades críticas.

Qué problemas evita el comisionamiento (los que más cuestan)

  1. Fallas intermitentes que aparecen después del arranque (las peores).
  2. Sobrecargas y protecciones mal ajustadas que disparan en producción.
  3. Rendimiento menor al esperado (capacidad instalada que “no alcanza”).
  4. Re-trabajos por instalación incompleta o parámetros no definidos.
  5. Dependencia de personas clave (“solo él sabe cómo se opera”).

Componentes esenciales de un comisionamiento bien hecho

1) Pruebas funcionales (FPT)

2) Pruebas de desempeño (si aplica)

3) Validación de seguridad y operación

4) Evidencia y transferencia

Qué entregables hacen que valga la pena

Para que no quede en discurso, exige:
  • Plan de pruebas (qué se prueba, cómo, criterios de aceptación).
  • Registro de resultados (evidencia).
  • Lista de pendientes (punch list) con responsables y fecha.
  • Parámetros operativos recomendados y límites.
  • Checklist de entrega (operación/mantenimiento).

Comisionamiento vs mantenimiento: no compiten, se complementan

El mantenimiento cuida la salud del sistema en el tiempo. El comisionamiento asegura que el sistema quede bien definido y validado desde su puesta en marcha o después de cambios.

Si no hay comisionamiento, el mantenimiento termina apagando incendios.

¿Estás por arrancar una ampliación?

El comisionamiento reduce el riesgo antes de que llegue a producción. Asegura tus sistemas críticos hoy.